{"id":21,"date":"2016-09-15T15:03:29","date_gmt":"2016-09-15T15:03:29","guid":{"rendered":"http:\/\/tecnoschooling.net\/?p=21"},"modified":"2016-09-15T15:04:34","modified_gmt":"2016-09-15T15:04:34","slug":"el-ejercito-de-gedeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manelmoles.net\/?p=21","title":{"rendered":"El ej\u00e9rcito de Gede\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Cuenta la leyenda que Gede\u00f3n march\u00f3 a enfrentarse al ej\u00e9rcito de tribus n\u00f3madas con un n\u00famero m\u00e1s que insuficiente de guerreros. Pero a pesar de ello, en un acto que unos catalogar\u00e1n de extraordinaria confianza en sus posibilidades, y otros de locura o de profunda insensatez, envi\u00f3 a casa a todos aquellos que manifestaron tener miedo ante el inminente y desigual combate. No contento con esto, despu\u00e9s de una larga y extenuante marcha de varios d\u00edas, mand\u00f3 a sus oficiales a vigilar a sus soldados, y enviar de regreso a todos los que no se mantuviesen vigilantes y alerta. S\u00f3lo trescientos hombres superaron esta segunda criba,<!--more--><\/p>\n<p>dejando as\u00ed el ej\u00e9rcito de Gede\u00f3n reducido a pr\u00e1cticamente la insignificancia. Y con estos trescientos hombres, march\u00f3 Gede\u00f3n a luchar contra los madianitas. Por la noche, los trescientos guerreros, a todas luces combatientes de \u00e9lite, tanto por el comportamiento demostrado como por los resultados que despu\u00e9s cosechar\u00edan, penetraron en el campamento enemigo, probablemente seccionando las gargantas de algunos confiados guardias, aunque esto la historia no lo recoge y, distribuidos estrat\u00e9gicamente, rompieron sus jarras de agua y golpearon sus escudos con sus espadas, causando un desconcierto may\u00fasculo entre los tranquilos y profundamente dormidos madianitas, que despertando en la confusi\u00f3n, no acertaron a encontrar mejor ocupaci\u00f3n que la de matarse entre ellos. Los soldados de Gede\u00f3n contribuyeron con entusiasmo al ca\u00f3tico despertar, causando muerte y destrucci\u00f3n entre las filas de madianitas y provocando finalmente su hu\u00edda, una desorganizada retirada en la que nadie sab\u00eda qui\u00e9n era el perseguido y quien el perseguidor, y en la que los guerreros israleitas cosecharon cabezas como peces en r\u00edo revuelto los pescadores.<\/p>\n<p>Con toda seguridad, antes de romper sus jarras de agua, estos guerreros sin parang\u00f3n, realizar\u00edan algunas acciones preliminares previas, como recorrer las tiendas de los oficiales y hacer con sus gargantas, y tambi\u00e9n con las de algunos generales, lo mismo que hab\u00edan llevado a cabo con los guardias, cosa que ayudar\u00eda a explicar el caos subsiguiente, aunque sobre este aspecto, la documentaci\u00f3n existente no es concluyente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fueron as\u00ed necesarios solamente 300 guerreros para derrotar a un ej\u00e9rcito de 85.000 hombres, mostr\u00e1ndonos un ejemplo sensacional de optimizaci\u00f3n, eficiencia y eficacia en el esfuerzo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPero en realidad es as\u00ed? \u00bfEn realidad s\u00f3lo necesitaba 300 soldados para ganar su guerra? Obviamente no. Si s\u00f3lo se hubiesen presentado 300 hombres, Gede\u00f3n no hubiese podido formar su comando letal. Siguiendo las proporciones que la historia cuenta, s\u00f3lo 3 hombres de los trescientos ser\u00edan adecuados para la misi\u00f3n. Quiz\u00e1s s\u00ed que con tres hombres hubiese podido poner en fuga a los maniatistas, pero aqu\u00ed creo ya razonable una duda profunda, o si no, el cuestionamiento de si lo que hab\u00eda acampado en aquellas monta\u00f1as era en realidad un ej\u00e9rcito, o por el contrario una multitudinaria congregaci\u00f3n festiva, precursora quiz\u00e1s del Primavera Sound Festival o del Natura Musical.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para obtener su &#8216;cuerpo de operaciones especiales&#8217;, era imprescindible disponer de un espectro suficientemente amplio de &#8216;candidatos&#8217;. De alg\u00fan sitio han de salir, \u00bfno? Y aqu\u00ed la cuesti\u00f3n es: Los guerreros que regresaron a sus casas, por cobard\u00eda o agotamiento, o simple incompetencia, \u00bfhan de cobrar su soldada? Bien, ellos no han luchado. Han regresado a sus casas antes del combate. No han arriesgado sus vidas. Sin embargo, han sido necesarios. Gede\u00f3n los ha necesitado. Han sido imprescindibles. No han cumplido con la funci\u00f3n que a priori se les supon\u00eda, pero s\u00ed con otra tanto o, a la vista de los resultados, m\u00e1s necesaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 nos importan a nosotros los problemas econ\u00f3micos de los soldados de Gede\u00f3n? \u00bfSon de nuestra incumbencia? En realidad no. A pesar de ello, podemos realizar un paralelismo sobre la situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual y obtener algunas conclusiones. Antes de nada, quiero hacer referencia a una profunda preocupaci\u00f3n de los intelectuales de los primeros tiempos de la revoluci\u00f3n industrial. En vistas del r\u00e1pido desarrollo tecnol\u00f3gico de la \u00e9poca, estos pensadores no pod\u00edan evitar plantearse una pregunta: \u00bfa qu\u00e9 se dedicar\u00e1 la gente cuando no sea necesario trabajar? Doscientos a\u00f1os m\u00e1s tarde, esta pregunta contin\u00faa sin respuesta. De hecho, incluso la propia pregunta ha ca\u00eddo en el olvido, y la preocupaci\u00f3n est\u00e1 ahora en encontrar trabajo para todos, apoy\u00e1ndose en el crecimiento econ\u00f3mico, la competitividad y la formaci\u00f3n, sin caer en la cuenta de las curiosas paradojas y contradicciones que estas estrategias encierran.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero los estudios y an\u00e1lisis que se han realizado son concluyentes. El estado del bienestar requiere para su sostenimiento de s\u00f3lo el veinte por ciento de la fuerza de trabajo de la poblaci\u00f3n activa. Y menos de la mitad de este veinte por ciento necesita de formaci\u00f3n, conocimientos y sobre todo habilidades decididamente avanzadas. El resto de la fuerza de trabajo es prescindible. Esto, en una sociedad organizada sobre la retribuci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo realizado, supone un profundo problema, resuelto insatisfactoriamente hasta la fecha con un complejo e inestable entramado de prestaciones, trabajos temporales, ocupaciones innecesarias y otras inconsistencias. Esta situaci\u00f3n insostenible continuar\u00e1 su deriva, conceptualmente al menos, hasta encontrar una interpretaci\u00f3n coherente que justifique una situaci\u00f3n productiva desequilibrada, en la que una minor\u00eda productora pueda satisfacer las necesidades de la mayor\u00eda consumidora. Obviamente, es gracias al poder tecnol\u00f3gico, del cual somos todos herederos, que esto puede suceder. Consumidores son raz\u00f3n de ser y motivaci\u00f3n del trabajo de los productores (trabajo que, ciertamente, no tiene por qu\u00e9 descansar en los hombros de unos pocos, sino que puede ser distribuido proporcionalmente entre toda la poblaci\u00f3n activa), y poderoso feedback que permite definir y crear el futuro. Pero tambi\u00e9n, el sustrato necesario del cual pueden emerger los grandes profesionales que podr\u00e1n continuar empujando m\u00e1s all\u00e1 las fronteras del conocimiento humano. Como ocurr\u00eda con el ej\u00e9rcito de Gede\u00f3n, nos necesitamos a todos y cada uno de nosotros para que nuestra apuesta por el futuro tenga el m\u00e1ximo de posibilidades de fructificar. Y estos candidatos a guerreros de Gede\u00f3n necesitan tener sus necesidades satisfechas para poder ser sublimes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuenta la leyenda que Gede\u00f3n march\u00f3 a enfrentarse al ej\u00e9rcito de tribus n\u00f3madas con un n\u00famero m\u00e1s que insuficiente de guerreros. 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