{"id":30,"date":"2016-09-15T15:12:11","date_gmt":"2016-09-15T15:12:11","guid":{"rendered":"http:\/\/tecnoschooling.net\/?p=30"},"modified":"2016-09-15T15:13:03","modified_gmt":"2016-09-15T15:13:03","slug":"desvelando-el-misterio-de-los-ninos-indigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manelmoles.net\/?p=30","title":{"rendered":"Desvelando el misterio de los ni\u00f1os \u00edndigo"},"content":{"rendered":"<p>En los a\u00f1os 80, en los Estados Unidos, una conocida espiritualista norteamericana de nombre Nancy Ann Tappe, que aplicaba terapias con el color, comenz\u00f3 a notar que los ni\u00f1os ten\u00edan una coloraci\u00f3n azul violeta en las capas m\u00e1s exteriores de sus auras, cosa que nunca hab\u00eda visto antes. Intrigada, decidi\u00f3 investigar m\u00e1s profundamente y comenz\u00f3 a reconocer caracter\u00edsticas comunes en todos estos peque\u00f1os. Mayor inteligencia, mayor energ\u00eda, mayor espiritualidad. Bautiz\u00f3 a esos ni\u00f1os como ni\u00f1os \u00cdndigo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Cabalgando la ola<\/strong><\/p>\n<p>Este concepto ha prendido como hierba seca en el amplio movimiento \u2018new age\u2019 que se extiende por el mundo entero,\u00a0 dando una explicaci\u00f3n \u2018l\u00f3gica\u2019 a sentimientos y sensaciones compartidos, experimentados por padres de hijos que sufren para adaptarse a una sociedad que no entienden, y por esos ni\u00f1os cuando crecen e intentan hallar una explicaci\u00f3n a las penurias y sacrificios soportados.<\/p>\n<p>El advenimiento de estos ni\u00f1os es interpretado como la fuerza que ha de motivar un gran cambio en una sociedad enferma.<\/p>\n<p>Identificarse uno mismo o al propio hijo como \u2018ni\u00f1o \u00cdndigo\u2019, y por tanto part\u00edcipe de un plan infinito de inconcebibles consecuencias puede permitir sobrellevar con holgura, incluso con orgullo,\u00a0 las renuncias padecidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un ducha de sentido com\u00fan<\/strong><\/p>\n<p>Fuera de la Nueva Era este fen\u00f3meno es considerado un mito pseudocient\u00edfico, porque carece de evidencia cient\u00edfica aceptable. La creencia en la existencia de ni\u00f1os \u00edndigo se asocia habitualmente a reacciones paternales que surgen frente a la pedagog\u00eda y psiquiatr\u00eda modernas. Una de las causas observadas m\u00e1s frecuentemente es el p\u00e1nico moral que surge en los padres al tener que enfrentar una terapia psiqui\u00e1trica medicada para sus ni\u00f1os. Tambi\u00e9n el detonante podr\u00eda derivarse del rechazo a diagn\u00f3sticos de psicopatolog\u00edas pol\u00e9micas o de nuevo cu\u00f1o, cuando \u00e9stas son adjudicadas a los hijos, especialmente ante casos de hiperactividad, autismo y s\u00edndrome de d\u00e9ficit atencional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los extremos se tocan<\/strong><\/p>\n<p>Desde ciertos enfoques de la Nueva Era, se aprovecha el fen\u00f3meno \u00cdndigo para justificar y promover planteamientos esot\u00e9ricos, teleol\u00f3gicos o higienetistas.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva \u2018oficial\u2019, a menudo se utiliza este uso \u2018espiritualista\u2019 para revocar, desde una perspectiva racional y cient\u00edfica, la existencia de este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Tanto una como otra postura constituyen las dos caras de una misma moneda, ancladas en convencimientos ideol\u00f3gicos y dando la espalda a las circunstancias que, entre estos posicionamientos distantes, se est\u00e9n dando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>En el pa\u00eds de los ciegos el tuerto es el rey<\/strong><\/p>\n<p>O al menos as\u00ed reza el refr\u00e1n. Pero es falso. En el pa\u00eds de los ciegos, el tuerto es encerrado o, en el peor de los casos, quemado en plaza p\u00fablica tras la oportuna sesi\u00f3n de tortura y exorcismo.<\/p>\n<p>Yo no veo auras (ni azules ni de ning\u00fan color) alrededor de la gente. Pero no por ello voy a quemar a Nancy en la hoguera (al menos no por ahora), y m\u00e1s teniendo en cuenta que est\u00e1 hablando por colores, los cuales no existen m\u00e1s all\u00e1 de nuestra interpretaci\u00f3n (el cielo no es azul, ni los \u00e1rboles verdes, si no que reflejan ondas electromagn\u00e9ticas determinadas, las cuales tienen como atributos cosas como intensidad, frecuencia o longitud de onda, pero no colores). Quiz\u00e1s Nancy sea tuerta, o quiz\u00e1s su descripci\u00f3n de las auras de color sea una met\u00e1fora, o incluso una interpretaci\u00f3n, de un fen\u00f3meno que percibe, y para el cual no dispone de una explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos ni\u00f1os est\u00e1n cambiando?<\/strong><\/p>\n<p>El efecto Flynn, nombre con el que se hace referencia al fen\u00f3meno de la variaci\u00f3n del coeficiente intelectual a lo largo del tiempo, observado por James Flynn despu\u00e9s de recopilar una ingente cantidad de resultados de test de CI desde el principio de la realizaci\u00f3n de este tipo de test, nos describe un incremento constante de este coeficiente durante el periodo documentado de unos 3 puntos cada diez a\u00f1os. Seg\u00fan se desprende de su estudio, y del resto de estudios que se han realizado al respecto, los hijos son entre 6 y 8 puntos m\u00e1s inteligentes que sus padres.<\/p>\n<p>No todos los cambios que percibimos se corresponden con aspectos a priori positivos. Otros factores tambi\u00e9n est\u00e1n evolucionando, cambiando. Un progresivo incremento de la conflictividad en las escuelas. Fracaso escolar. Desafecci\u00f3n creciente. Aparici\u00f3n del fen\u00f3meno ni-ni\u2026<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es necesario hacer referencia a la aparici\u00f3n y continua expansi\u00f3n de una legi\u00f3n de trastornos de comportamiento y de aprendizaje que afectan a una cantidad enorme de ni\u00f1os. Prevalencias descomunales (diferentes estudios estiman en un 10% el n\u00famero de ni\u00f1os estadounidenses que padecen TDAH, un incremento de un 23% desde el 2003) que har\u00edan palidecer a muchas de las epidemias m\u00e1s mort\u00edferas que han asolado la humanidad.<\/p>\n<p>Desde la interpretaci\u00f3n de los ni\u00f1os \u00edndigo, estos cambios responder\u00edan a la presencia cada vez m\u00e1s numerosa de estos ni\u00f1os en nuestra sociedad, y a la inadecuaci\u00f3n de \u00e9sta a las necesidades de estos nuevos ni\u00f1os, que responder\u00edan a esta inadecuaci\u00f3n con diferentes estrategias: los ni\u00f1os \u00edndigo rebel\u00e1ndose, y los ni\u00f1os cristal aisl\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Si estamos observando una variaci\u00f3n en la relaci\u00f3n, en el encaje ni\u00f1os-sociedad, o es porque la sociedad est\u00e1 cambiando, o es porque lo est\u00e1n haciendo los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>La sociedad est\u00e1 cambiando, por supuesto. Pero posiblemente m\u00e1s hacia la inclusi\u00f3n, integraci\u00f3n, aceptaci\u00f3n de la realidad infantil, que no en sentido contrario. Cada vez se dedican m\u00e1s esfuerzos y recursos con este objetivo, y se persigue el cambio, la adaptaci\u00f3n de realidades sociales como por ejemplo las escuelas a las nuevas necesidades de los ni\u00f1os. Pero este cambio social es demasiado lento para dar respuesta a estas nuevas necesidades.<\/p>\n<p>Supondremos entonces que s\u00ed, que realmente los ni\u00f1os est\u00e1n cambiando. Si es as\u00ed, \u00bfa qu\u00e9 responde este cambio? \u00bfcu\u00e1l es la causa que lo provoca, que lo motiva?<\/p>\n<p>Desde la perspectiva \u2018new age\u2019, la explicaci\u00f3n es obvia: estos ni\u00f1os est\u00e1n aqu\u00ed con un prop\u00f3sito, un objetivo, una meta. \u00c9sta es la raz\u00f3n de su advenimiento, la realizaci\u00f3n de un plan determinado.<\/p>\n<p>Pero esta explicaci\u00f3n no nos sirve. Cualquier planteamiento teleol\u00f3gico (orientado a un objetivo) comporta necesariamente la existencia de una entidad superior, que interviene en el plano humano para que ese plan preconcebido avance. Explicar el fen\u00f3meno de los ni\u00f1os \u00edndigo en base a un ente (sea esp\u00edritu, energ\u00eda, dios, o universo) no desvela el misterio, sino que agrega uno nuevo, a\u00fan mucho m\u00e1s complejo.<\/p>\n<p>Buscaremos entonces una explicaci\u00f3n que haga honor al t\u00edtulo de este art\u00edculo y realmente desvele, y no oscurezca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una pir\u00e1mide en la que apoyarse<\/strong><\/p>\n<p>Abraham Maslow propuso en 1934 su teor\u00eda psicol\u00f3gica sobre la jerarqu\u00eda de las necesidades, una teor\u00eda sobre la motivaci\u00f3n humana. Seg\u00fan su teor\u00eda, las necesidades humanas se organizan en niveles. Para ejemplificar su teor\u00eda, ide\u00f3 su famosa pir\u00e1mide de necesidades, con cinco escalones que se corresponden con los cinco niveles de necesidades: fisiol\u00f3gicas, de seguridad, de aceptaci\u00f3n social, de autoestima y de autorealizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vamos a ver c\u00f3mo el planteamiento jer\u00e1rquico de necesidades de Maslow puede ayudarnos a explicar el fen\u00f3meno \u00edndigo.<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o que nace en la sociedad occidental actual lo hace en un entorno en el que (normalmente) los tres primeros niveles de necesidades definidos por Maslow est\u00e1n s\u00f3lidamente resueltos. Esto permite a estos ni\u00f1os pasar directamente a ocuparse del cuarto nivel, el de autoestima, y poner todas sus energ\u00edas en ello.<\/p>\n<p>Sin embargo, vivimos en una sociedad muy directiva, fuertemente reglada, en la cual est\u00e1 r\u00edgidamente establecido cu\u00e1l ha de ser el comportamiento y la ocupaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n. Esta ocupaci\u00f3n est\u00e1 dominada por dos actividades principales: estudiar y trabajar. As\u00ed, est\u00e1 estipulado que los ni\u00f1os han de dedicar, desde una edad muy temprana, gran parte de la jornada a estudiar. Esta actividad puede no coincidir con su esquema interno de necesidades, y no mostrarse demasiado dispuestos a llevarla a cabo. Es pr\u00e1ctica habitual en nuestra sociedad utilizar diferentes estrategias para motivar a estos ni\u00f1os en la realizaci\u00f3n de las actividades estipuladas. Esta motivaci\u00f3n es necesariamente extr\u00ednseca, basada en el premio y el castigo, que a menudo nos conecta con el miedo: miedo a recibir un castigo, miedo a perder un premio.<\/p>\n<p>El miedo es la motivaci\u00f3n asociada a las necesidades de seguridad, las del segundo nivel. Obligar a estas personas que est\u00e1n luchando por satisfacer sus necesidades del cuarto nivel (autoestima, confianza, reconocimiento social, aceptaci\u00f3n) a trabajar ahora necesidades de segundo nivel supone una regresi\u00f3n que es dif\u00edcilmente aceptable. No s\u00f3lo porque se trata de necesidades que no reconoce como propias, sino porque mientras trabaja en este nivel, no puede continuar progresando en el cuarto nivel, el que siente como propio.<\/p>\n<p>Esta discrepancia de niveles puede explicar algunos de los efectos\u00a0 observados, como la desafecci\u00f3n, el fracaso escolar, y otras circunstancias similares. Pero el fen\u00f3meno \u00edndigo es m\u00e1s profundo, intr\u00ednseco, f\u00edsico, forma parte del ni\u00f1o, de su propia constituci\u00f3n. Dif\u00edcilmente puede ser explicado en base a una discrepancia a nivel de necesidades<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jay Belsky se destapa<\/strong><\/p>\n<p>Durante la d\u00e9cada de los 80 Jay Belsky, psic\u00f3logo del Bircbeck College (universidad de Londres), se convirti\u00f3 en el mejor amigo de los movimientos feministas de la \u00e9poca, al asegurar que las guarder\u00edas no s\u00f3lo no eran perjudiciales para los ni\u00f1os, sino que incluso \u00e9stos se desarrollaban mejor y de forma m\u00e1s s\u00f3lida si asist\u00edan a ellas.<\/p>\n<p>Posteriormente matiz\u00f3 sus afirmaciones (y perdi\u00f3 ese estatus de amigo de la liberaci\u00f3n de la mujer), en base a diferentes estudios en los que hab\u00eda participado, y que arrojaban datos contrarios a su posicionamiento inicial, al mostrar que los ni\u00f1os que hab\u00edan asistido desde edad temprana a la guarder\u00eda un n\u00famero considerable de horas mostraban un comportamiento m\u00e1s agresivo y eran m\u00e1s irascibles que otros que hab\u00edan pasado este tiempo con sus familias o haciendo un uso moderado de las guarder\u00edas.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo, sin embargo, estamos m\u00e1s interesados en hacer referencia a su hip\u00f3tesis de la susceptibilidad diferencial y a los estudios que se han realizado al respecto.<\/p>\n<p>En el estudio m\u00e1s conocido sobre este tema, Jay Belsky y sus colaboradores investigaron diversos modelos familiares y llegaron a la conclusi\u00f3n de que en n\u00facleos familiares en los que la figura paterna no estaba correctamente representada o presentaba un comportamiento inadecuado o insuficiente, las ni\u00f1as criadas en este entorno llegaban a la pubertad a edad m\u00e1s temprana y presentaban un comportamiento m\u00e1s promiscuo que otras ni\u00f1as de su edad criadas en n\u00facleos familiares en los que el padre s\u00ed cumpl\u00eda sus funciones.<\/p>\n<p>El objetivo de estos cambios es simple: en un entorno en el que el padre no cumple con sus funciones, las posibilidades de supervivencia descienden. Una pubertad precoz y una cierta promiscuidad comportan m\u00e1s posibilidades de una maternidad prematura, as\u00ed como de engendrar un n\u00famero m\u00e1s elevado de hijos. Este hecho incrementa las posibilidades de tener nietos, y as\u00ed la supervivencia de su descendencia, al menos hasta que las condiciones mejoren.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Adaptabilidad evolutiva y eficiencia<\/strong><\/p>\n<p>En mi modesta opini\u00f3n, lo que Jay Belsky y otros autores (por ejemplo, Bruce J. Ellis y W. Thomas Boice, con su estudio \u2018Biological Sensitivity to context\u2019, de 2008) apuntan en sus investigaciones ha de constituir una de las mayores aportaciones al entendimiento del desarrollo humano de los \u00faltimos tiempos. Sin embargo, no s\u00e9 si por prudencia, por la ausencia de una perspectiva global de este fen\u00f3meno, o simplemente porque es \u00e9ste el proceso normal de desarrollo y maduraci\u00f3n de una teor\u00eda, por ahora tanto Belsky como el resto de investigadores centran sus esfuerzos en la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de sus descubrimientos en el tratamiento y prevenci\u00f3n de los trastornos que un entorno estresante puede provocar, dejando sin explorar el espectro contrario, es decir, los efectos que tienen en las personas los contextos en los que el estr\u00e9s es reducido.<\/p>\n<p>Han pasado ya m\u00e1s de 150 a\u00f1os desde que Darwin volvi\u00f3 de sus viajes con el HMS Beagle, y a\u00fan no acabamos de asimilar las aportaciones de su teor\u00eda y las implicaciones que comportan. Pero algunas cosas comenzamos a tenerlas m\u00e1s o menos claras. Sabemos que en la selecci\u00f3n natural no sobrevive el m\u00e1s fuerte, sino el m\u00e1s eficiente. El que consigue la mayor adaptabilidad con el menor consumo de recursos. Y un ejemplo claro lo tenemos en nosotros mismos, el mono sin pelo, que a pesar de una fragilidad evidente, ha conseguido convertirse en el gallito del corral.<\/p>\n<p>Las propuestas de Belsky y dem\u00e1s describen fen\u00f3menos que no difieren sustancialmente de otros a los que estamos m\u00e1s habituados, como por ejemplo el oscurecimiento de la piel por efecto de los rayos del sol, el fortalecimiento de los m\u00fasculos a consecuencia del esfuerzo, o una estatura menor si el alimento es escaso. Esta adaptabilidad, esta capacidad de cambio f\u00edsico para adaptarse al entorno, comporta una gran eficiencia a la especie, que no necesita desarrollar protecciones o mecanismos adicionales, sino que puede modificar los que ya dispone.<\/p>\n<p>Podemos aprovechar la pir\u00e1mide de Maslow ahora para exponer con m\u00e1s claridad este efecto. En lugar de hablar de contextos estresantes (en contraposici\u00f3n al resto, que se supone que ser\u00edan normales), vamos a considerar un continuo que, partiendo de un punto medio, se extiende hacia los extremos, por un lado representando entornos cada vez m\u00e1s estresantes, agrestes y salvajes, y por el otro, representando entornos progresivamente menos estresantes, cada vez m\u00e1s amigables, civilizados y pac\u00edficos. Hacia el extremo agreste,\u00a0 las necesidades de las personas que viviesen en esos contextos se situar\u00edan en los dos primeros niveles de la pir\u00e1mide de Maslow, mientras que hacia el extremo amigable, ser\u00edan las propias del cuarto nivel.<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas f\u00edsicas, de comportamiento y de actitud convenientes para hacer frente a las necesidades de los dos primeros niveles son distintas de las utilizadas para satisfacer las del cuarto. Una capacidad de respuesta del organismo a las condiciones del entorno puede adaptar el proceso de desarrollo para potenciar las caracter\u00edsticas propicias en detrimento de las que no han de ser tan \u00fatiles, en aras del principio de eficiencia que expon\u00edamos antes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 nos pide un ni\u00f1o \u00cdndigo?<\/strong><\/p>\n<p>Es relativamente sencillo identificar las caracter\u00edsticas \u00fatiles en entornos agrestes, salvajes, dif\u00edciles. No faltan en nuestra historia ni en nuestra prehistoria contextos de esta \u00edndole. Es importante la fuerza f\u00edsica, el ingenio, la pubertad precoz (como expon\u00eda Belsky), un fuerte sentimiento de grupo, el comportamiento gregario, la autonom\u00eda, la fortaleza emocional y la falta de escr\u00fapulos, en el sentido de que si hay que comerse a un cong\u00e9nere, que sea antes de que se estropee la carne (no en vano somos todos descendientes de una tribu de can\u00edbales que sobrevivi\u00f3 la \u00faltima glaciaci\u00f3n a costa de devorar a todas las tribus (can\u00edbales tambi\u00e9n) que se pusieron en su camino.<\/p>\n<p>\u00bfY cu\u00e1les son entonces las caracter\u00edsticas \u00fatiles en entornos amigables? Determinar cu\u00e1les han de ser estas caracter\u00edsticas puede abrir un debate interminable salpicado de las interpretaciones sesgadas de los diferentes planteamientos pol\u00edticos, filos\u00f3ficos o religiosos existentes en la actualidad. Por ello, simplemente contemplar\u00e9 los opuestos a las presentadas para los entornos dif\u00edciles, suficientes para ilustrar mi argumentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La fuerza f\u00edsica no es tan necesaria o \u00fatil, como tampoco la predisposici\u00f3n a la caza y la lucha. No dependemos de la rapidez de reacci\u00f3n del ingenio, y podemos ceder espacio al pensamiento racional o incluso a la intuici\u00f3n. La pubertad no necesita avanzarse, y la maternidad puede postergarse hasta las puertas de la treintena. Los grupos pueden ser m\u00e1s flexibles, la pertenencia a uno u otro, m\u00e1s tenue, y la aversi\u00f3n entre grupos, innecesaria. No es necesario obedecer sin rechistar ni acatar la autoridad del jefe, sino que es posible desarrollar el propio criterio. Es v\u00e1lido confiar en que un adulto cuidar\u00e1 de nosotros, nos ense\u00f1ar\u00e1 y acompa\u00f1ar\u00e1 constantemente. Y podemos correr el riesgo de querer a los dem\u00e1s, sin el temor a que nuestro coraz\u00f3n sea desgarrado una y otra vez cuando la muerte prematura los arrancase de nuestro lado. Por \u00faltimo, los escr\u00fapulos no suponen una limitaci\u00f3n, sino una garant\u00eda de respeto y convivencia.<\/p>\n<p>Muchas de las caracter\u00edsticas que acabo de exponer se corresponden con las que se asocian a ni\u00f1os \u00edndigo. Y me permito concluir que estamos ante el mismo fen\u00f3meno, explicado de forma diferente.<\/p>\n<p>Entonces, en base a esto, \u00bfqu\u00e9 piden estos ni\u00f1os, llam\u00e9mosles \u00cdndigo, llam\u00e9mosles \u2018en el cuarto nivel de necesidades\u2019, o simplemente personas? Pues lo que cualquier otra persona enfrent\u00e1ndose a su necesidad de autoestima, de reconocimiento por parte de los dem\u00e1s, de autoconfianza nos pedir\u00eda: que le ayudemos a superar los desaf\u00edos a los que se est\u00e1 enfrentando y, si no estamos dispuestos a hacerlo, que como m\u00ednimo no estorbemos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Entonces, \u00bflos ni\u00f1os \u00edndigo existen?<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfExisten los ni\u00f1os altos y bajos? \u00bfO los ni\u00f1os inteligentes? Utilizamos continuamente estos adjetivos, como si se tratase de afirmaciones objetivas. Sin embargo, son apreciaciones relativas. Un ni\u00f1o considerado habitualmente alto, se ver\u00e1 muy bajito cuando vaya a saludar a los jugadores de b\u00e1squet de La Penya. Igualmente, el chaval que sacaba mejores notas en segundo de ESO, puede acabar arrastr\u00e1ndose sin pena ni gloria por las asignaturas de la carrera de telecos. Incluso esta relatividad es ambigua. Es f\u00e1cil comparar la altura de dos personas y determinar cu\u00e1l de ellas es m\u00e1s alta. Pero con la inteligencia la cosa ya se complica. Los tests de inteligencia normalmente s\u00f3lo contemplan los aspectos ling\u00fc\u00edstico y l\u00f3gico-matem\u00e1tico, dejando el resto de magnitudes, las otras \u2018inteligencias\u2019, en palabras de Howard Gardner, sin valorar. En el caso de los ni\u00f1os \u00edndigo, esta clasificaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil, dado que el propio concepto est\u00e1 insuficientemente definido. En cualquier caso, es un concepto, una met\u00e1fora, si queremos llamarlo as\u00ed, que puede sernos \u00fatil para entender de qu\u00e9 estamos hablando, pero que dif\u00edcilmente nos permitir\u00eda clasificar la humanidad en dos grupos, \u00edndigos y no \u00edndigos, sino s\u00f3lo cu\u00e1nto \u2018\u00edndigo\u2019 se es.<\/p>\n<p>Con permiso de Kryon, claro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los a\u00f1os 80, en los Estados Unidos, una conocida espiritualista norteamericana de nombre Nancy Ann Tappe, que aplicaba terapias con el color, comenz\u00f3 a notar que los ni\u00f1os ten\u00edan una coloraci\u00f3n azul violeta en las capas m\u00e1s exteriores de sus auras, cosa que nunca hab\u00eda visto antes. 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