{"id":40,"date":"2016-09-15T15:29:53","date_gmt":"2016-09-15T15:29:53","guid":{"rendered":"http:\/\/tecnoschooling.net\/?p=40"},"modified":"2016-09-15T15:29:53","modified_gmt":"2016-09-15T15:29:53","slug":"el-tio-manas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manelmoles.net\/?p=40","title":{"rendered":"El t\u00edo Ma\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p>Cuenta mi padre que en una ocasi\u00f3n, cuando a\u00fan no hab\u00eda cumplido los diez a\u00f1os, su padre, que vendr\u00eda a ser mi abuelo, lo mand\u00f3 al pueblo con dos mulos cargados de carb\u00f3n.<\/p>\n<p>Mi padre, por aquel entonces un mocoso de nueve a\u00f1os de edad, pero con el tama\u00f1o de un ni\u00f1o de seis, al verse al lado de las enormes bestias, con tres sucios sacos de negro carb\u00f3n cada una sobre su lomo, no pudo evitar sentirse algo turbado.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&#8211; Padre, si se cae un mulo y tira la carga, \u00bfc\u00f3mo se la pongo de nuevo?<\/p>\n<p>Mi abuelo lo mir\u00f3 con rostro serio, algo severo.<\/p>\n<p>&#8211; Si se te cae la carga &#8211; le dijo &#8211; llama al t\u00edo Ma\u00f1as.<\/p>\n<p>Mi padre no conoc\u00eda a ning\u00fan t\u00edo Ma\u00f1as, y tampoco ten\u00eda idea de qu\u00e9 deber\u00eda estar haciendo el susodicho t\u00edo en el camino al pueblo para encontrarse dentro del alcance de su llamada cuando lo necesitase. Pero esto era lo que su padre le hab\u00eda dicho, y esto era lo que pensaba hacer.<\/p>\n<p>Inici\u00f3 el camino hacia el pueblo lentamente, bajando por el tortuoso sendero que conduc\u00eda al valle, acompa\u00f1ando a los robustos animales que realizaban el recorrido de memoria y sin oposici\u00f3n. Se acercaban ya al arroyo que deb\u00edan badear cuando una de las bestias trastabill\u00f3 y arroj\u00f3 su carga al suelo, con no mucho estr\u00e9pito, pero s\u00ed gran espanto para el ni\u00f1o que impotente observaba el desaguisado.<\/p>\n<p>Intentando mantener la calma y conteniendo con dificultad las l\u00e1grimas, el ni\u00f1o se seren\u00f3 y comenz\u00f3 a hacer aquello que su padre le hab\u00eda dicho. Con voz t\u00edmida, un tanto vergonzosa, empez\u00f3 a llamar al t\u00edo Ma\u00f1as.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1T\u00edo Ma\u00f1as!, \u00a1T\u00edo Ma\u00f1as!<\/p>\n<p>Pero al no obtener respuesta fue progresivamente subiendo el tono de su voz, hasta que sus gritos deb\u00edan o\u00edrse f\u00e1cilmente a una buena distancia. Trep\u00f3 por la ladera que se alzaba a su derecha, hasta llegar a lo alto de un peque\u00f1o promontorio, desde donde continu\u00f3 su deseperada llamada.<\/p>\n<p>Hab\u00eda pasado ya casi una hora, y el sol avanzaba amenazante por el cielo, descontando el tiempo que restaba hasta que cayese la noche. Si el t\u00edo Ma\u00f1as no se apresuraba, no tendr\u00eda tiempo de llegar al pueblo y deber\u00eda regresar a casa sin entregar la carga.<\/p>\n<p>Mientras esperaba, cansado ya de los infructuosos gritos, el ni\u00f1o empez\u00f3 a recoger palos, peque\u00f1os troncos y ramas rotas de los alrededores. Pens\u00f3 que con ellas podr\u00eda improvisar una rampa por la cual subir los sacos al lomo del mulo. Pero aunque la rampa resultante ten\u00eda una longitud de m\u00e1s de dos metros y a pesar de que presentaba una solidez m\u00e1s que aceptable, la inclinaci\u00f3n era excesiva como para permitir ninguna esperanza de \u00e9xito.<\/p>\n<p>Apart\u00f3 la rampa y tom\u00f3 de la cuerda al d\u00f3cil animal. Lentamente y con sumo cuidado, hizo descender al animal unos pasos fuera del camino y le pidi\u00f3, mir\u00e1ndole suplicante a los ojos, que no se moviese. Entonces, mientras el animal le observaba con curiosidad, el ni\u00f1o arrastr\u00f3 la rampa y la coloc\u00f3 \u00a0a modo de puente entre el camino y el lomo del muro. A\u00fan quedaba una cierta inclinaci\u00f3n que deber\u00eda salvar, pero mucho m\u00e1s leve.<\/p>\n<p>Ahora, s\u00f3lo quedaba hacer girar los sacos hacia la rampa y empujarlos sobre el paciente animal que observaba entretenido los constantes esfuerzos del ni\u00f1o. Poco a poco, uno tras otro, los sacos fueron encontrando su camino hasta el lomo del mulo, donde los sujet\u00f3 como mejor pudo. Una vez asegurada la carga, condujo a la bestia de nuevo al camino, donde trozos de carb\u00f3n y algunas marcas de holl\u00edn daban cuenta de lo sucedido.<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento por el t\u00edo Ma\u00f1as &#8211; pens\u00f3 &#8211; pero yo ya no puedo entretenerme m\u00e1s -. Y continu\u00f3 su camino en direcci\u00f3n al pueblo.<\/p>\n<p>Era ya de noche cuando regresaba a su casa, sucio y cansado adem\u00e1s de hambriento. Su padre le esperaba en la puerta, severo el rostro, alguna muestra de impaciencia en sus ademanes, y quiz\u00e1s una leve se\u00f1al de intranquilidad y temor en sus ojos, substitu\u00eddas por un fugaz alivio al ver aparecer a su hijo tras el \u00faltimo recodo del camino.<\/p>\n<p>&#8211; Usted ha dicho mentira, padre &#8211; dijo el ni\u00f1o, cansado, asustado y lleno de reproche.<\/p>\n<p>&#8211; Ni\u00f1o, \u00bfc\u00f3mo te atreves? \u00bfc\u00f3mo que yo he dicho mentira?<\/p>\n<p>&#8211; Usted ha dicho mentira, padre &#8211; replico el ni\u00f1o, sin poder contener ya las l\u00e1grimas -, porque dijo que si se me ca\u00eda la carga vendr\u00eda el t\u00edo Ma\u00f1as a ayudarme. Y el mulo tropez\u00f3 y no vino nadie a cargar los sacos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 pas\u00f3 entonces? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la carga?<\/p>\n<p>Y el ni\u00f1o explic\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda estado llamando al t\u00edo Ma\u00f1as hasta quedarse sin voz, y que al ver que no ven\u00eda y que el d\u00eda avanzaba, hab\u00eda fabricado una rampa y le relat\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda cargado de nuevo los sacos y los hab\u00eda llevado al pueblo.<\/p>\n<p>&#8211; Ese &#8211; dijo lentamente su padre -, ese era el t\u00edo Ma\u00f1as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuenta mi padre que en una ocasi\u00f3n, cuando a\u00fan no hab\u00eda cumplido los diez a\u00f1os, su padre, que vendr\u00eda a ser mi abuelo, lo mand\u00f3 al pueblo con dos mulos cargados de carb\u00f3n. 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