{"id":59,"date":"2016-09-21T17:21:44","date_gmt":"2016-09-21T17:21:44","guid":{"rendered":"http:\/\/tecnoschooling.net\/?p=59"},"modified":"2016-09-22T07:13:41","modified_gmt":"2016-09-22T07:13:41","slug":"la-jaula-de-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manelmoles.net\/?p=59","title":{"rendered":"La jaula de oro"},"content":{"rendered":"<p align=justify>La ni\u00f1a quiere mucho a su pajarito. Un ruise\u00f1or silvestre que su padre le regal\u00f3 por su aniversario. No es un p\u00e1jaro demasiado colorido. En realidad, es de un gris anodino, bastante vulgar. Pero su padre le hab\u00eda dicho que \u00e9stos eran los mejores, los que ten\u00edan un canto m\u00e1s sublime. La ni\u00f1a no lo hab\u00eda o\u00eddo cantar nunca, pero estaba enamorada de sus profundos ojos oscuros, y su imaginaci\u00f3n divagaba sobre pr\u00edncipes encantados en cuerpo de animal y brujas malvadas que lanzaban hechizos diab\u00f3licos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p align=justify>La ni\u00f1a quer\u00eda tanto al ruise\u00f1or, que le compr\u00f3 una jaula de bellos y elaborados barrotes de oro. El comedero y el bebedero tambi\u00e9n estaban acabados en oro, aunque el recipiente era de cristal. Los juguetes que dispuso en la jaula eran de madera de \u00e9bano. La ni\u00f1a mir\u00f3 a su pajarito dentro de la jaula dorada y sonri\u00f3.<\/p>\n<p align=justify>Pero la adoraci\u00f3n que sent\u00eda por el pajarito era tan grande, que quiso darle m\u00e1s muestras de su amor. Coloc\u00f3 la jaula en una mesa blanca, redonda, elegante con sus detalles de marfil. Dispuso la mesa en el espacio m\u00e1s iluminado de su habitaci\u00f3n, al lado de la ventana, desde la que se ve\u00eda el hermoso y resplandeciente jard\u00edn. Al lado de la jaula, le pareci\u00f3 bien poner un rosal de pitimin\u00ed, que era precioso, y tambi\u00e9n, un peque\u00f1o helecho, que ofrec\u00eda sombra fresca a una parte de la jaula cuando el sol ca\u00eda directamente sobre la ventana.<\/p>\n<p align=justify>La ni\u00f1a mir\u00f3 de nuevo al ruise\u00f1or y sonri\u00f3. \u00a1Estaba perfecto! Y sin embargo, algo ensombrec\u00eda su entusiasmo. Se acerc\u00f3 a la jaula y observ\u00f3 del cerca al pajarito. Sus profundos ojos oscuros aparec\u00edan serios, tristes, casi acongojados. La ni\u00f1a se apen\u00f3. Pens\u00f3 que era su culpa que el ruise\u00f1or no fuese fel\u00edz. As\u00ed que se esforz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en complacerlo. Le ofreci\u00f3 los m\u00e1s selectos granos de alpiste que pudo encontrar. Trajo para \u00e9l agua de la Fuente Nueva, la m\u00e1s fresca de la monta\u00f1a. Le ley\u00f3 cuentos infantiles, incluso alguna obra rom\u00e1ntica de las que tanto le gustaban a su madre. Trajo el tocadiscos de su padre y ofreci\u00f3 a su hu\u00e9sped veladas de apasionada y profunda m\u00fasica cl\u00e1sica.<\/p>\n<p align=justify>Pero el humor del pajarito no mejoraba. Incluso se le ve\u00eda cada vez m\u00e1s apagado, falto de vitalidad. La ni\u00f1a no sab\u00eda qu\u00e9 m\u00e1s hacer, y consult\u00f3 la situaci\u00f3n con su amiga Clara, que era un par de a\u00f1os mayor que ella.<\/p>\n<p align=justify>&#8211; El problema no est\u00e1 en tu pajarito &#8211; le dijo su amiga &#8211; sino en t\u00ed. \u00bfNo ves que lo tienes demasiado mimado?<\/p>\n<p align=justify>&#8211; \u00bfAh s\u00ed? &#8211; contest\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p align=justify>&#8211; \u00a1Claro! F\u00edjate, es evidente. Le has ense\u00f1ado que si se hace el remol\u00f3n y el deca\u00eddo, cada vez estar\u00e1s m\u00e1s por \u00e9l y lo cuidar\u00e1s mejor. Y a eso se ha acostumbrado.<\/p>\n<p align=justify>&#8211; Vaya&#8230; &#8211; dijo la ni\u00f1a pensativa.<\/p>\n<p align=justify>&#8211; Ahora lo que tienes que hacer es ense\u00f1arle que no, que por ah\u00ed no se va a ning\u00fan sitio. Que no te vas a dejar chantajear m\u00e1s. Le tienes que demostrar qui\u00e9n manda aqu\u00ed.<\/p>\n<p align=justify>&#8211; \u00bfEst\u00e1s segura? &#8211; pregunt\u00f3.<\/p>\n<p align=justify>&#8211; \u00a1Por supuesto! \u00bfNo ves que soy mayor que t\u00fa?<\/p>\n<p align=justify>Al d\u00eda siguiente, un jilguero de generoso y estridente canto hizo su aparici\u00f3n en la habitaci\u00f3n de la ni\u00f1a. La mesa con detalles de marfil fue asignada al reci\u00e9n llegado, y el ruise\u00f1or pas\u00f3 a ocupar una triste estanter\u00eda de mimbre en uno de los rincones m\u00e1s oscuros de la blanqu\u00edsima habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=justify>Las atenciones de la ni\u00f1a se dirig\u00edan en exclusiva al nuevo inquilino, que recib\u00eda con albricias y volteretas a su ama cada vez que \u00e9sta se acercaba. Pero el ruise\u00f1or continuaba en su ensimismamiento, completamente ajeno a todo lo que a su alrededor suced\u00eda.<\/p>\n<p align=justify>Un d\u00eda, al beber agua, not\u00f3 un extra\u00f1o y desagradable gusto a cloro que le sorprendi\u00f3. Entonces el p\u00e1jaro cay\u00f3 en la cuenta de los cambios que hab\u00edan acaecido a su alrededor. El nuevo vecino, el cambio de ubicaci\u00f3n, la poca calidad de su comida, la suciedad acumulada en su jaula, la desaparici\u00f3n del rosal de pitimin\u00ed&#8230; Pero lo que m\u00e1s le doli\u00f3 fue ver que el helecho que le hab\u00eda acompa\u00f1ado durante tanto tiempo se hab\u00eda marchitado por falta de cuidados.<\/p>\n<p align=justify>La rabia hizo presa en \u00e9l y comenz\u00f3 a agitar las alas y a lanzar ruidosos reclamos.<\/p>\n<p align=justify>La ni\u00f1a oy\u00f3 el ajetreo que proven\u00eda de la jaula de oro y sonri\u00f3, aunque no mostr\u00f3 ninguna reacci\u00f3n.<\/p>\n<p align=justify>Los d\u00edas siguientes transcurrieron de la misma manera, con la ni\u00f1a prestando atenci\u00f3n exquisita al jilguero, y descuidando a conciencia a su amado, y desesperado, pajarito.<\/p>\n<p align=justify>Un d\u00eda, la ni\u00f1a prepar\u00f3 de nuevo los exquisitos granitos de alpiste seleccionado con que habitualmente alimentaba al ruise\u00f1or, y se decidi\u00f3 poner fin a aquel castigo, una vez visto que hab\u00eda obtenido los resultados deseados y el ruise\u00f1or volv\u00eda a hacerle caso. Entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n y se dirigi\u00f3 hacia la jaula dorada, deseosa de volver a ponerla al lado de la ventana. Pero la jaula estaba vac\u00eda. Por un momento pens\u00f3 que el ruise\u00f1or quiz\u00e1s habr\u00eda muerto, y que su cuerpo estar\u00eda tendido sin vida en el fondo de la jaula. Pero entonces record\u00f3 que el oro es un metal blando. No necesit\u00f3 ver los barrotes doblados para saber que el pajarito al que tanto amaba hab\u00eda escapado para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ni\u00f1a quiere mucho a su pajarito. Un ruise\u00f1or silvestre que su padre le regal\u00f3 por su aniversario. No es un p\u00e1jaro demasiado colorido. En realidad, es de un gris anodino, bastante vulgar. Pero su padre le hab\u00eda dicho que \u00e9stos eran los mejores, los que ten\u00edan un canto m\u00e1s sublime. La ni\u00f1a no lo &hellip; <a href=\"https:\/\/manelmoles.net\/?p=59\" class=\"more-link\">Continua la lectura de <span class=\"screen-reader-text\">La jaula de oro<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7VobJ-X","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69,"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59\/revisions\/69"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manelmoles.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}